Convierte en web la carta en PDF que ya tienes.

Un PDF está hecho para imprimirse. En el móvil, eso significa ampliar con los dedos, arrastrar y esperar. Sube el archivo que ya tienes y lo convertimos en una carta que tus clientes puedan leer de verdad, en su idioma, en una dirección que no cambia nunca.

Convertir mi PDF en una web

Gratis y sin tarjeta · Unos diez minutos

Qué pasa cuando un cliente abre tu PDF

Pruébalo tú mismo: escanea el código QR de una de tus mesas, con datos móviles, como lo haría un cliente.

«Solicitar acceso»

Basta un ajuste de uso compartido mal puesto en Google Drive para que cada cliente vea una pantalla de inicio de sesión en lugar de tus platos. La mayoría de los dueños se entera cuando alguien se lo comenta.

Pellizcar, ampliar, arrastrar de lado

Una carta maquetada para papel se ve diminuta en el móvil. Los clientes amplían los precios, se pierden y se saltan las descripciones que tanto te costó escribir.

Archivo nuevo, enlace nuevo

Si subes una versión nueva a Drive de la forma habitual, tendrá un enlace nuevo. A menos que conozcas «Gestionar versiones» (casi nadie lo conoce), los códigos QR de tus mesas seguirán abriendo los precios de la temporada pasada, o nada en absoluto si borraste el archivo antiguo.

Un solo idioma, y difícil de encontrar

Desde la mesa, nadie puede pasar un PDF a su idioma, y un archivo en Drive casi nunca aparece cuando la gente busca lo que tú sirves.

Guarda el PDF para imprimir. Dales a tus clientes una carta en la web.

Un PDF bien diseñado no tiene nada de malo. Simplemente no es lo que hay que abrir en un móvil.

El PDF sigue sirviendo para

  • Imprimir las cartas de tus mesas
  • Mandarlo por correo a grupos y reservas de eventos
  • Tenerlo en tus archivos
  • Una carta que se adapta a cualquier móvil, en texto de verdad
  • Precios que cambias en un minuto, sin archivo nuevo ni enlace nuevo
  • Tu carta en hasta tres idiomas, traducida por nosotros
  • Los alérgenos marcados en cada plato
  • Tu horario, tu dirección y un botón para llamarte
  • Un único código QR que no tendrás que reimprimir nunca

Del PDF a la web en unos diez minutos

  1. Regístrate y añade lo básico

    El nombre y la dirección de tu restaurante. Son las dos primeras preguntas.

  2. Sube tu PDF

    La tercera pregunta es tu carta. Sube el PDF (o una foto de la carta impresa) y sacamos las secciones, los platos y los precios para que los revises.

  3. Cambia el enlace

    Pon tu nueva dirección donde antes estaba el enlace al PDF: la bio de Instagram, Google Maps, WhatsApp. Imprime el nuevo código QR una sola vez. Cuando cambie un precio, editas la página y el código sigue funcionando.

Lo que nos preguntan los restauradores

Mi PDF tiene un diseño muy cuidado. ¿Lo voy a perder?
Tu web usa tu logo, tus colores y tus tipografías, así que sigue teniendo tu estilo. Y si te gusta el PDF, puedes seguir imprimiéndolo para tus mesas.
¿Y si la importación no lo saca todo bien?
Te deja casi todo hecho. Revisas cada plato antes de publicar tu web, y corregir uno lleva unos segundos.
¿Qué pasa con los códigos QR que ya tengo impresos?
Seguirán abriendo el PDF hasta que los cambies. Imprime el nuevo código una vez y te olvidas para siempre, porque la dirección de tu web no cambia nunca.
¿De verdad es gratis?
Sí. Una web de verdad, con tu carta, tus idiomas y un código QR, no te cuesta nada, y nunca te pedimos tarjeta. Las webs gratuitas llevan una pequeña insignia de «Hecho con Solo Menus» en una esquina.

Lo difícil ya lo has hecho: escribir la carta.

Súbela, revísala y publícala. Gratis, y seguirá siendo gratis.

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